jueves, 17 de enero de 2008

aLeGríA



Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas.

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos.

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias.

defender la alegía como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres.

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y de la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa.

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también...de la alegría





- Mario Benedetti -

2 comentarios:

Laura dijo...

Hola! una poesía preciosa, como todas las de este hombre...gracias por hacer que pueda reelerla, en esta época tan fea de examenes!
Una de mis favoritas de Benedetti es No te salves...buscala, creo que te gustara!
xxxx

Anónimo dijo...

El gran maestro Benedetti!!

Ay, ALEGRÍA, que será de ti, cuendo nos olvidemos de nosotros y de nuestras pesadillas...

Si al menos fueras real, te abarzaría.

Si al menos hicieras un sonido al entrar, me callaría.

Si, con todo, consiguieras deslizarte entre tienieblas, ya no lloraría.

Hasta siempre, ALEGRÍA.